VERDADERA HISTORIA

La cultura maya es una de las más ricas del mundo en materia de deidades, en concreto hablaremos del dios Tláloc. Su nombre proviene del náhualtl clásica, para la cultura mexicana significa es una de las deidades más importantes, se asocia con la naturaleza, puesto que su nombre procede de tlālli (tierra) y octli (pulque). Los mayas evocaban a este dios para invocan a la lluvia, es por eso que se hacían numerosas ceremonias para honrarlo durante el primer del año.

 

Tláctoc es una de las divinidades de Sudamérica más antiguas, así como de las más veneradas. Su influencia no solo se da en la cultura de Teotihuacan y el área de los pueblo nahuas y mayas. Esta deidad se expande pronto entre todos los pueblos nómadas aztecas, y en conjunto por toda la conocida por los historiadores como Mesoamérica. En todos estos lugares se le conoce como el dios de la “agricultura”.

Tláctoc es la “fuerza suprema” de la naturaleza. Según cuanta la historia de la cosmología tlaxcalteca, esta deidad se casó con la Diosa de la belleza Xochiquétzal, pero fue secuestrada así que se casó de nuevo con Matlalcueye, con la que tuvo una hija.

 

La fiesta en honor a Tláctoc se conoce como Atlcahualo, antiguamente se celebraba del 12 de febrero al 3 de marzo. Consistía en el sacrificio de niños en las cimas sagradas de las montañas de las regiones aztecas y mayas. El significado de este sacrificio era que si los niños lloraban de camino a su sacrificio en la cima, estas lágrimas significaban lluvias abundantes para las cosechas. Entre el 24 de marzo y el 12 de abril se celebraba el festival Tozoztontli, similar pero celebrado en cuevas que se creía que eran mágicas. Estos niños sacrificados eran esclavos o hijos denominados de “segunda” fuera del matrimonio de los nombres. El último día de estos festivales terminaba con un gran banquete.