VERDADERA HISTORIA

Los orígenes de Don Pelayo son bastante confusos para muchos historiadores, se han abierto multitud de debates entre los especialistas en la materia. En toda la Edad Media es complicado encontrar documentos veraces, hay una escasez de fuentes. Pero en todas las encontradas se conoce a Don Pelayo como el artífice de la Reconquista frente a la ocupación musulmana de la Península Ibérica.

Don Pelayo es tan heroico como legendario, muchos lo comparan con el Arturo español. En el contexto de la caída del Imperio Romano, hay un vacío en el espacio político, se puede decir que Don Pelayo fue el primer rey de Asturias, aunque no hay fuentes fidedignas para poner la mano en el fuego por ello. En este momento se cuenta con fuentes de información árabes y cristianas.

1. La batalla de Covadonga

La Batalla de Covadonga es una de las primeras que busca reclamar el territorio ibérico que los musulmanes habían ocupado desde 711 d.C. La actual zona de Asturias es de las pocas que se mantuvo firme ante la invasión, allí se movilizaron los grandes grupos cristianos, desde Asturias se inició el plan de Reconquista. Aunque hay algunos historiadores que consideran que la Batalla de Covadonga fue tan excesiva en epicidad que le puede llevar a la conclusión de que no existió de verdad. Una teoría que tiene cierto peso es que simplemente pudo ser una estrategia de propaganda del monarca Alfonso III, con esto conseguía animar a las tropas hacia una nueva victoria en la frontera musulmana.

Independientemente de eso, Don Pelayo tuvo un papel fundamental en la contienda, fue el encargado de dirigir la campaña hacia la frontera con Cangas de Onís. Pelayo se encargó de lograr alianzas y dirigir el ejército para diseñar la estrategia de ataque. Aunque lo que verdaderamente dio fama a Don Pelayo vino por las crónicas visigodas de la Batalla de Covadonga. En el año 680 el rey visigodo Wamba se dirige a Asturias para apagar una revuelta, en ese momento se producen unos hallazgos cruciales; en unas excavaciones arqueológicas en torno al pico de La Boya y el de El Homón de Faro, se ve que sería un punto de entrada perfecto hacia Asturias, donde se produciría años después el histórico suceso de la Batalla de Covadonga.

2. La historia de Don Pelayo

Las crónicas visigodas hacen especial hincapié en un caballero que fue decisivo para ganar la batalla, ese fue Pelayo. En las escrituras se le representa como un hombre que corresponde a todos los ideales de la comunidad mozárabe, es decir, practicaba el cristianismo en tierra musulmana. En esas descripciones se idealiza su forma de vida y en general su persona para que sea acorde a la visión cristiana más pura.

Muchos historiadores creen que esto son invenciones literarias, puede que existiese Don Pelayo, pero un solo hombre no podría hacer ganar la batalla, aunque pelease por 100. A pesar de eso, todo apunta a que Don Pelayo tuvo unos orígenes godos, su nombre no era germánico (es importante nombrar que todos los nombres visigodos tenían ese origen común), sino que se cree que tenía un origen próximo al astur, su nombre deriva del nombre Pelagius en latín, la teoría más apoyada por los historiadores. Este nombre era muy utilizado por los habitantes del noreste de la Península Ibérica en esa época.

A pesar de su origen incierto, tanto que ni siquiera se sabe si existió de verdad tal personaje o no, Don Pelayo es todo un símbolo histórico de la cultura asturiana. De hecho, en el escudo de Gijón aparece una iconografía dedicada a él.

Don Pelayo falleció en Cangas de Onís en el año 737, donde se supone que sigue enterrado actualmente su cuerpo.

Don Pelayo ha pasado a la historia como un personaje mítico lleno de epicidad, muy similar al Rey Arturo en la corte inglesa, solo que Pelayo no tenía corte a su alrededor ni nadie que le cantase.

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